Según ese editorial titulado “Guyana y Venezuela”, “la política exterior del Gobierno bolivariano se parece a un agujero negro. Nadie sabe hacia dónde va ni que se propone”. Esta afirmación del editorialista busca crear incertidumbre en los lectores basándose en una falsedad que se puede demostrar hasta con las propias noticias y comentarios sesgados y tendenciosos que a diario publica su propio periódico. De manera que lo del “agujero negro” parece más un expresión racista y discriminatoria que una argucia literaria.